La localidad está rodeada por un cinturón verde con numerosos jardines y patios llenos de árboles y flores, que crean un entorno apacible tanto para residentes como para visitantes.
La atracción más emblemática de Santa Luċija es el Jardín Chino de la Serenidad, un espacio simbólico diseñado para reflejar la armonía entre la naturaleza y la vida humana. Construido según principios de equilibrio entre rocas y agua, el jardín representa el viaje de la vida desde el nacimiento hasta la madurez, y ofrece áreas para la contemplación, la reflexión y la convivencia. Se ha convertido en un referente cultural y en un símbolo de la localidad.
Otros espacios verdes destacados incluyen una zona de picnic, el Gnien l-Iskultur (Jardín de las Esculturas) y una pista para correr en Ġnien taż-Żebbuġ, a lo largo de Triq il-Barrani. Más al sur se encuentra Wied Garnaw, dividido en varias zonas, que aporta un encanto natural adicional a la localidad. En conjunto, estos espacios ponen de relieve el compromiso de Santa Luċija con las zonas verdes, el ocio y la serenidad, convirtiéndola en uno de los pueblos más singulares y tranquilos de Malta.